Videotutorial: cómo instalar un ancla.
La operación es de las delicadas, al tratarse de una unión que no puede permitirse fallos. Sin embargo, se trata sin duda alguna de un trabajo que entra dentro del ámbito del bricolaje, especialmente para quien desea descubrir más de cerca cada rincón de su propia embarcación. Pero, ¿cómo instalar un ancla de forma segura, fácil y rápida? La respuesta llega desde el Centro de Pruebas permanente de Boat Review Magazine, inaugurado el pasado otoño en Marina Porto Antico. Aquí, en un soleado pantalán del sugerente Marina Porto Antico de Génova, ilustramos paso a paso cómo sustituir el ancla de una embarcación.
Protagonista de nuestro tutorial —que también está disponible en nuestro canal de YouTube— es la innovadora ancla Olympic de Quick, marca que, dados los numerosos ensayos programados en nuestro Centro de Pruebas, cuenta con un espacio dedicado precisamente dentro de Marina Porto Antico.
Cómo instalar un ancla: los preparativos para la sustitución
Instalar un ancla —aunque sea un modelo bastante pesado— no debería suponer fatiga, pérdida de tiempo ni dificultad. Todo consiste en afrontar cada paso de la manera correcta. En primer lugar, conviene asegurarse de disponer de la mejor zona de trabajo, teniendo la precaución de amarrar su embarcación de proa. De este modo, se encontrará frente a frente con la puntera de proa, manteniendo los pies bien asentados en el muelle.
Accionando el mando a distancia del molinete, podrá apoyar el ancla directamente en el suelo para proceder a la sustitución de este pesado accesorio náutico sin realizar acrobacias agotadoras y sin siquiera mojarse las manos. En una situación como esta, es fácil proceder al desmontaje del ancla vieja, liberando la cadena.
Esta podría ser, además, una excelente ocasión para revisar el estado de salud del tramo final de la cadena de fondeo, es decir, el más expuesto. En nuestro caso, los primeros 20 centímetros mostraron un desgaste significativo, consecuencia de tres años de uso. Afortunadamente, un problema de este tipo puede eliminarse rápidamente y sin remordimientos: aprovechamos la circunstancia para cortar la cadena, simplemente utilizando un buen cortapernos.
Cómo instalar un ancla de forma sencilla y rápida
Como es sabido, una buena unión entre el ancla y la cadena no se limita a garantizar resistencia a las sacudidas: el mejor conector es aquel que permite gestionar de forma óptima los movimientos del ancla tanto en el descenso como en el ascenso. No es casualidad que, frente a los clásicos grilletes y eslabones giratorios, se prefiera actualmente el uso de juntas fabricadas específicamente.
En el caso de las anclas de la serie Olympic, Quick ha desarrollado una junta giratoria especial en acero Duplex (que cuenta con una resistencia mecánica superior a la del acero AISI 316). Sólida, giratoria y brillante, se caracteriza por movimientos fluidos y cierres que garantizan noches tranquilas en el anclaje.
El uso de la junta es bastante intuitivo, sabiendo que la parte más larga y de forma cilíndrica se utilizará para fijar el ancla, mientras que la más pequeña y cónica deberá emplearse para conectarse a la cadena. Se comienza precisamente con la colocación del último eslabón de la cadena en el alojamiento superior de la junta, para después insertar el perno y fijarlo apretando los dos prisioneros correspondientes (la llave Allen del tamaño correcto está incluida en el suministro de Quick).
La precaución adicional, para cada prisionero que se apriete con la llave Allen, es asegurar la fijación con líquido fijatornillos, a fin de reducir aún más las posibilidades —ya de por sí bajas— de desenroscado accidental.
Ahora se puede instalar la nueva ancla, retirando el perno inferior de la junta. Este se caracteriza por un trinquete giratorio, que debe colocarse en el ojo del ancla para eliminar cualquier fricción. Una vez colocada la junta, reinsertado el perno y apretados los prisioneros correspondientes, el trabajo puede considerarse terminado.
Ya no queda nada más que hacer que devolver el ancla a su posición de reposo, siempre con la ayuda del molinete. En el vídeo mostramos cómo, utilizando un cabo, es posible desplazar el ancla desde el muelle con total seguridad.
El ancla Olympic de Quick: ingeniosa ya desde el muelle
Al grabar este tutorial sobre cómo instalar un ancla, hemos tenido la oportunidad de comprobar de primera mano la calidad de las anclas de nueva generación Olympic: el simple hecho de haber concluido todo en pocos minutos es ya de por sí una señal de excelente ingeniería.
La más reciente de las series de anclas Quick propone modelos desde los 7 kilogramos hasta los 140 kilogramos, para equipar con total seguridad yates de hasta 34 metros de eslora. Para tener otro punto de referencia, el modelo Olympic sugerido para embarcaciones de eslora comprendida entre los 9 y los 12 metros es el de 10 kilogramos.
Entre las características apreciables ya desde el muelle se encuentran, sin duda, los mecanismos inteligentes de la junta giratoria patentada por Quick. Lo que más nos ha sorprendido positivamente ha sido el sistema de autovuelco, que facilita significativamente la vida de los navegantes: gracias al diseño de la junta esférica y a la posición particular del ojo, el ancla logra colocarse automáticamente en la posición correcta cuando se recoge en la puntera.
Sin embargo, estas anclas tienen mucho más que contar, sabiendo que los técnicos de Quick han trabajado intensamente para desplazar el centro de gravedad hacia el extremo y concentrar el peso en la parte anterior de la uña, a fin de garantizar el mejor de los agarres. Para poner a prueba estas innovaciones, en los próximos meses las anclas Olympic expuestas en el puerto de Génova serán protagonistas de exámenes decididamente más duros y desafiantes: ¡aquí, en el Centro de Pruebas permanente de The International Yachting Media, estamos deseando probar el nuevo dinamómetro para poner a prueba los productos Quick!
Las otras pruebas programadas
No solo Quick: en estos meses nuestro Centro de Pruebas está realizando otros tests interesantes, empezando por ejemplo por el diseñado para medir la duración y eficacia de la patente Sibelius Light Endurance de Stoppani, o por el test de duración para poner a prueba la resistencia del fueraborda Selva Black Bass 8 (el test comenzó el verano pasado, y el conjunto de auxiliar y motor ya ha superado las 1.000 millas náuticas).
Volveremos, por tanto, en las próximas semanas con los resultados de estas pruebas y, obviamente, con nuevas e interesantes lecciones didácticas. ¡Cómo instalar un ancla de forma correcta es, de hecho, solo la primera de las cuestiones a las que responderemos desde los muelles del Marina Porto Antico de Génova!